Después de perder a alguien es normal sentir de todo: tristeza, rabia, culpa, alivio, cansancio o un vacío difícil de explicar. A veces cuesta dormir, comer o concentrarse. Otras veces parece que nada hubiera pasado. Todas son reacciones naturales.
Qué es el duelo
Es la forma en que respondemos a una pérdida, con el cuerpo, las emociones y también con nuestras creencias. No avanza en etapas ordenadas: suele llegar en oleadas que van y vienen, a veces cuando algo nos recuerda a la persona.
Cosas que pueden ayudar
- Participar en la despedida. Los ritos ayudan a vivir los primeros días y a honrar a quien partió.
- Estar con otros. La compañía de familia y amigos alivia la sensación de soledad.
- Hablar cuando tengas ganas, y no hacerlo cuando no las tengas.
- Escribir, dibujar o hacer algo en su memoria, como plantar un árbol.
- Cuidar lo básico: comer, dormir y moverte un poco cada día.
- Buscar un grupo de apoyo si sientes que te ayudaría.
Cuándo pedir ayuda
Si después de varios meses el dolor no disminuye, si no puedes con tus actividades diarias o si tienes pensamientos de hacerte daño, conversa con alguien de confianza y busca ayuda profesional. En Chile puedes llamar a Salud Responde al 600 360 7777, o al *4141 si estás en crisis.
Seguir adelante no significa olvidar. Con el tiempo, el dolor se vuelve más liviano y queda el cariño por la persona que se fue.